domingo, 5 de septiembre de 2010

Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: "¿Por qué callé aquel día?,
y ella dirá: "¿Por qué no lloré yo?"
  
                                Gustavo Adolfo Bécquer

Hoy decidí compartir este poema porque creo que siempre es bueno reflexionar a partir de este tipo de manifestaciones literarias.
Además, de que me identifico y en días como hoy, lluviosos, la nostalgia está a flor de piel.

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